In-comunicado
Eso me dijo mi fem proge. Que, aunque estuviéramos incomunicados, estábamos absolutamente in. Y eso, siempre es un valor añadido. Vamos, que quien no se consuela, es porque no quiere. Llevo 10 días en Cádiz sin ordenador, ni ADSL, ni teléfono, ni móvil siquiera. Me olvidé el cargador en Madrid y únicamente puedo encenderlo para revisar mensajes. Además, nuestra casa -junto con estar a pie de Atlántico- está alejada de cualquier rastro de civilización -llámese centro comercial, pueblo, autopista...-.
Y se nota. Acostumbrado a levantarme. Encender el Mac. Revisar el mail. Mirar la prensa digital -incluso antes de desayunar-. Todo, claro, con la radio de fondo -Herrera, Francino, Del Olmo..-. Montarme en el coche. Hablar por móvil. Coger el Cercanías. Ojear los gratuitos. Escuchar podcast. Llegar al periódico y -obviamente- no dejar un minuto de estar atento a todo: agencias, webs, radio, tv... además del teléfono, mail, móvil, ruedas de prensa...
Con ese día a día, desconectar un par de semanas era un planazo -vuelvo el finde a Mad-. Además, incluía un one to one con mi madre -con sinceramientos varios- y escapada a Tanger, que se han quedado en el camino. Pero eso es otro post.
Apuro las últimas horas. Sin más que leer a Bolaño -aún no me atrevo con el 2666, por miedo a que me decepcione-, pasear por la playa con mi dog, planear una escapada a Biarritz, escuchar podcast atrasados, tener de fondo a Sideral, leer compulsivamente entrevistas -Francesc Pons, Gainsbourg, Viktor&Rolf, Francisca Sutil, Ellis...-, tomar fotos del cielo, preparar te frío, comer avellanas, hacer desayunos infinitos, nadar, untarme cremas...
Y se nota. Acostumbrado a levantarme. Encender el Mac. Revisar el mail. Mirar la prensa digital -incluso antes de desayunar-. Todo, claro, con la radio de fondo -Herrera, Francino, Del Olmo..-. Montarme en el coche. Hablar por móvil. Coger el Cercanías. Ojear los gratuitos. Escuchar podcast. Llegar al periódico y -obviamente- no dejar un minuto de estar atento a todo: agencias, webs, radio, tv... además del teléfono, mail, móvil, ruedas de prensa...
Con ese día a día, desconectar un par de semanas era un planazo -vuelvo el finde a Mad-. Además, incluía un one to one con mi madre -con sinceramientos varios- y escapada a Tanger, que se han quedado en el camino. Pero eso es otro post.
Apuro las últimas horas. Sin más que leer a Bolaño -aún no me atrevo con el 2666, por miedo a que me decepcione-, pasear por la playa con mi dog, planear una escapada a Biarritz, escuchar podcast atrasados, tener de fondo a Sideral, leer compulsivamente entrevistas -Francesc Pons, Gainsbourg, Viktor&Rolf, Francisca Sutil, Ellis...-, tomar fotos del cielo, preparar te frío, comer avellanas, hacer desayunos infinitos, nadar, untarme cremas...
